OBRA NUEVA
VIVIENDA EN LOS SAUCES
Una vivienda pensada desde la relación entre interior y entorno
El volumen de la casa parte de un cubo que mantiene formalmente sólo dos de sus caras y se rompe hacia el interior de la parcela adaptándose al terreno y a las vistas. Hacia la calle huecos recortados en un alzado plano, mínimo. También al este, donde la vivienda “se pone de espaldas” a la medianera de un edificio existente. Y a partir de esos dos planos, de la esquina, la casa se expande, derramándose en diagonal desde la caja de escalera al jardín. La forma nace desde el interior, buscando el espacio que requiere cada uso. La forma es el final del proyecto, no el principio.
En el interior, se ordenan los usos según su orientación, y se abren huecos enlazando espacios para alargar las perspectivas. Cada ventana o puerta crea ejes visuales que atraviesan la casa.
El jardín se aterraza acompañando a la vivienda en su desarrollo diagonal desde la cubierta al suelo. Y en la base, un zócalo de garaje marca el nivel de la plataforma sobre la que se construye la casa. Esa ligera elevación sobre el nivel de la calle permite las vistas al mar, al este, por encima de la línea de viviendas. El resto de espacios miran a la montaña.